¿Conoces la cara A y B de tu pareja?

Cuando llevamos un tiempo de relación con alguien tendemos a pensar que lo conocemos al cien por cien.

Habitualmente solemos generar expectativas sobre nuestra pareja y éstas no siempre son satisfechas. Por ello, cuando nuestra pareja actúa contrariamente a lo que esperábamos, tenemos la sensación de que él o ella ha cambiado. A veces llegamos a frustrarnos, a enfadarnos y a sentir que nos han traicionado.

Estamos tan obcecados en nuestras expectativas, en nuestra necesidad de que esa persona sea de tal manera o de tal otra para que encaje en nuestros esquemas mentales, que se nos olvida los más importante: conocer realmente a la persona que tenemos al lado.

Toda relación de pareja pasa por una serie de etapas y es en ellas, dónde tenemos la oportunidad de conocernos bien, sin expectativas ilusorias.

La primera etapa es la del enamoramiento. Ésta se caracteriza por la euforia y el éxtasis hormonal de la Dopamina y compañía. Este efecto químico, hace que nuestros pensamientos sean obsesivos y se centren básicamente en la persona amada. A priori no parece fácil que en esta etapa, podamos ver algo negativo de nuestra pareja, ya que tendemos a ver siempre su mejor cara, la A.

Pero si conscientemente, conseguimos poner un poquito de racionalidad entre tanta hormona, quizás podamos intuir la otra cara, la B.

Conocer la cara B de nuestra pareja, nos obliga a hacer un alto en el camino, para valorar si nos compensa estar con él o ella, si deseamos continuar o no, o si se han de hacer algunos ajustes dentro de la relación.

Todo esto es más fácil que ocurra en la siguiente etapa. En la etapa de un amor más calmado y maduro, en la que podemos ver con más claridad, a quien tenemos a nuestro lado, siempre y cuando nos vayamos liberando de esas expectativas generadas al inicio.

Siempre he creído que cuando conocemos realmente a alguien, es cuando surge un conflicto en la pareja. Es en este momento, cuando puedes comprobar, cómo tu compañero o compañera, resuelve la situación. Puedes ver cómo gestiona sus emociones. Si tiene una madurez emocional o no. Si sabe encontrar soluciones democráticas o si huye del conflicto directamente.

Por ello me permito darte un consejo personal, hasta que no conozcas la cara B de tu pareja y veas como resuelve los conflictos, es mejor no avanzar hacia compromisos serios, como tener hijos o firmar una hipoteca.

Apuesta por los Amores Sostenibles.

Cuando hay una cara A, hay también una B

Tú y tu soledad

Caminando…

Hace tiempo aprendí que tenía que hacerme amiga de mi soledad.

En nuestra cultura se huye bastante de esos momentos de silencio y de estar a solas con uno mismo/a. Huir de estos momentos, supone perderse una oportunidad maravillosa de conocerse mejor. Hay gente a la que le da miedo conocerse porque ello implica conocer también nuestras sombras.

Luces y sombras. La vida está llena de polaridades.

Tu luz no es nada sin tu sombra y viceversa. Ambas se necesitan. Ambas forman parte de lo que eres. A ambas has de aceptar, para aceptarte a ti mismo/a y tener una buena autoestima.

En una relación de pareja es muy importante que ambos miembros hayan pasado por ese proceso de autoconocimiento para no cargar con mochilas emocionales llenas de miedos y de culpas.

Cuánta más madurez emocional exista en cada miembro de la pareja, más sana y satisfactoria será la relación.

Atrévete a adentrarte en tus rincones más oscuros, allá dónde residen tus vulnerabilidades. Abrázalas, siéntelas y conecta con ellas. Respira. Cuando miras a tus miedos a la cara, éstos pierden fuerza y se desvanecen poco a poco.

Sólo los momentos de soledad abren ante tus ojos este camino liberador, en el que vas perdiendo esos miedos y te vas aceptando tal cual eres.

Primero has de disfrutar de tu soledad para poder disfrutar de tu relación de pareja, sin miedos, sin dependencias emocionales y con total madurez.

Sigue caminando…


Amor romántico VS Ser romántico/a.

Creo que hay gente que cuando oye hablar del amor romántico, enseguida lo relaciona con ser romántico/a.

Por ello me gustaría explicar bien que es el amor romántico y aclarar los conceptos para no confundirlos.

El amor romántico, es un modelo de amor idealizado que surge en el siglo XIX en la cultura occidental. Une el concepto de amor con el matrimonio y la sexualidad. Anteriormente, estos conceptos estaban separados. Existían los matrimonios concertados (sin amor y sin sexualidad, únicamente para procrear) y el amor cortés medieval (amor sin sexualidad y sin matrimonio).

Este modelo de amor romántico se caracteriza también por promulgar una serie de mitos y creencias que, como verás, son imposibles de cumplir.

A través de la cultura (películas, cuentos, canciones..), nos han ido transmitiendo un modelo de relación amorosa, en el cual:

  • el amor es eterno (te querré siempre)
  • el amor es exclusivo (sólo te quiero a ti)
  • el amor es incondicional (te quiero pase lo que pase)
  • el amor es predestinado (hay una persona especial para ti que te está esperando, sólo has de encontrar a tu media naranja)
  • el amor es sufrimiento (quién bien te quiere te hará llorar)
  • el amor es posesión (tú eres mío/a)
  • el amor es fusión (tú y yo somos uno)
  • el amor son celos (si sientes celos, es porque quieres de verdad)
  • la finalidad del amor es el matrimonio

Si basamos nuestras relaciones de pareja en estas creencias y pretendemos cumplir todos estos mitos, generaremos unas expectativas falsas en nuestra relación, que nos llevarán a la frustración y al sufrimiento.

Supongo, que a lo largo de tu vida, habrás comprobado que el amor no es eterno y tampoco incondicional. Tenemos varias parejas a lo largo de nuestra vida amorosa y cuando no nos sentimos bien en esa relación, la terminamos.

Por tanto, cuando hablo de de-construir el amor romántico, me refiero a deshacernos de estos mitos tan dañinos que asfixian una relación de pareja.

Ser romántico es otra cosa distinta. Ser romántico/a implica estar presente en tu relación de pareja, implica cuidarla, tener detalles, conocerla y sorprenderla.

Tener un amor sano y sostenible implica también utilizar esos detalles románticos que ayudan a enriquecer y cuidar una relación sentimental.



AMORES SOSTENIBLES

Este es el extracto de la entrada.

Hace cinco años que empecé a trabajar con mujeres que han sufrido violencia machista. He aprendido mucho a lo largo de este tiempo. Día tras día, he visto las mismas historias con diferentes nombres. He visto el mecanismo que sustenta a todas estas relaciones de pareja tan destructivas: creencia en los mitos del amor romántico, estereotipos sexistas, roles de género, cultura machista, déficit en el control de las emociones, dependencia emocional, baja autoestima… Estos factores, son el caldo de cultivo de este tipo de relaciones de pareja tan insanas que producen tanto sufrimiento.

He entendido que este modelo de amor tóxico, lo reproducimos en nuestras relaciones de pareja, porque es lo que nos han enseñado a través del proceso de socialización. La cultura lo impregna todo y nos determina a la hora de relacionarnos. Si desde que nacemos escuchamos estas frases populares “Quien bien te quiere, te hará llorar”, “Los que se pelean se desean”, “Más vale malo conocido, que bueno por conocer”, interiorizaremos que el amor está unido al sufrimiento. Normalizaremos que en las relaciones haya violencia y malestar.

Y si nos vamos a analizar lo que nos transmiten a través del cine, la música y la literatura, veremos con claridad la influencia de la cultura del amor romántico que nos dice que, no podemos vivir el uno sin el otro, que tú me perteneces, que los celos son una señal de amor y que seremos felices para siempre comiendo perdices…

Mi experiencia profesional en el ámbito de la violencia machista, me ha permitido trabajar con las mujeres que atiendo, esta desmitificación del amor romántico, para empezar a construir en nuestra mente, otro tipo de relaciones de pareja más sanas basadas en la libertad individual (nadie pertenece a nadie), la confianza, el respeto y la equidad.

Mi objetivo en este blog, es transmitir como yo entiendo las relaciones de pareja alejadas de los mitos románticos y alejadas del sufrimiento. Como decía Buda, “El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional”.

No soy maestra de nada y sí aprendiz de todo. Por ello, continuaré revisando cada día de mi vida, todos los patrones mentales que me condicionan y que no me sirven para alcanzar mi bienestar.

¡Empezamos el viaje hacia la construcción de Amores Sostenibles!

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